Gracias a la herencia prehispánica y española, la gastronomía mexicana, con 80 siglos de antigüedad, reúne los sabores de dos continentes en platos delicados, coloridos y de gran sabor, de ahí que sea considerada como una de las más variadas y ricas del mundo.
De hecho, la cocina nacional ha sido postulada como Patrimonio Inmaterial y Oral de la Humanidad ante la UNESCO. Su valor se fundamenta en el vasto número de ingredientes que utiliza, entre los que destacan el maíz, el fríjol, el chile y productos vegetales y animales propios del país, que en ocasiones se combinan con elementos de origen europeo.
Su amplia gama de sabores, colores y texturas, la presentación de los platillos, así como las técnicas de cocina que le son propias, la convierten en una experiencia única. Esta cultura culinaria, que podrá degustar en mercados, restaurantes -típicos y de lujo, que ofrecen lo mejor de la cocina gourmet-, es el resultado de la identidad, creencias, costumbres y la cohesión de los pueblos de México.